Llegó la hora de aprender a conducir automáticos

Llegó la hora de aprender a conducir automáticos, aunque sea la teoría. Y con el coronavirus tenemos tiempo.

Ya no hay excusa. Ahora tenemos tiempo a mansalva a causa de la cuarentena y de nosotros depende el bien invertirlo. Lo más habitual es saber conducir un coche con marchas. Todos pasamos por eso en la autoescuela. Sin embargo, cada vez más gente se decanta por coches automáticos por su facilidad de manejo y precios poco a poco más asequibles. Lo que antes era un lujo ahora es fácil de encontrar en modelos de gama media. Y sí, da bastante pereza aprender y bien es cierto que al principio los frenazos y otros pequeños sustos pueden desanimarnos. Pero también es un gustazo saber que el coche hará solo el cambio de marchas según aumente o disminuya la velocidad ahorrándonos este trámite.

Vamos con lo que deberíamos saber:

  • Hay una palanca de cambios, sí, pero es distinta. Tiene varias posiciones que determinan letras que según la marca y modelo pueden ser también números.
    • «R» o marcha atrás. Abreviatura de reverse, que es lo mismo en inglés.
    • «N» o punto muerto, abreviatura de neutral.
    • «D» o conducir. Abreviatura de drive, que en inglés significa lo mismo.
    • «S» solo en algunos deportivos, que es para una conducción más ágil. Es la abreviatura de sport.
  • Solo hay dos pedales: acelerador y freno. Este último es ligeramente más largo. Ojo con confundirlo con el embrague (cosa hiper habitual al principio) porque el frenazo puede ser histórico.
  • Arranque: no es como en los de marchas que das a la llave y ya o como mucho pisas el embrague. Aquí hay que pisar el freno y poner la palanca en posición N. Se quita así el estado «parking» que inmobiliza el coche.
  • No hay que poner la palanca en posición N o neutra cada vez que paramos en un semáforo o similar, sino que el coche ya inicia la marcha cuando se acelere de nuevo.
  • Tras arrancar y para conducir, es obvio, hay que pasar de la N a la D.
  • A excepción de lo dicho al principio, hay una cosa que sí debemos gestionar con la palanca: la marcha atrás. Si no posicionamos la palanca en la letra R, avanzará adelante.

Poco más. El freno de mano se pone tras haber detenido el vehículo y puesto la palanca en modo P de parking. Como ventajas ya ves que hay muchas, ademas de que el desgaste del motor es menos. Como inconveniente, podemos decir que se «siente» menos el coche y si te gusta mucho conducir vas a disfrutarlo mucho menos. Pero es cuestión de gustos. ¿A qué esperas para hacerte con uno?

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